Acoso sexual en el trabajo: Qué es, cómo abordarlo y todo lo que debes saber

A finales del año 2017 surgió el movimiento #MeToo en redes sociales. Si bien su origen fue en Estados Unidos, muy pronto se extendió a todo el mundo. Este movimiento al día de hoy ha adquirido una notoriedad importante, ya que ha visibilizado muchos casos de acoso sexual que hasta le fecha se mantenían en silencio.

Ya para principios del año 2018, el movimiento #MeToo puso en evidencia una serie de acusaciones que involucraron a importantes personajes de la política, el cine, el deporte, etc, y dieron el impulso necesario para que el acoso laboral en el trabajo sea tratado con la importancia que amerita.

¿Qué es el Acoso Sexual en el trabajo?

Podemos definir el acoso sexual en el trabajo como aquella conducta que daña o viola el bienestar físico, mental o sexual de un trabajador, que perjudica o violenta su desarrollo normal durante el desempeño de sus labores, causándole problemas físicos y psicológicos.

Un ejemplo claro de acoso sexual en el trabajo es cuando una secretaria, es coaccionada a conceder favores sexuales a sus jefes o superiores a cambio de un aumento de sueldo o simplemente por no perder su empleo.

En la siguiente infografía podemos ver algunos datos referentes al acoso sexual en el trabajo:

Un estudio reciente de la firma Edison Research (2018), desmonta uno de los mitos más comunes acerca del acoso sexual en el trabajo, y es que no solo las mujeres son víctimas de él, sino que un alto porcentaje de hombres también son víctimas de acoso sexual en su lugar de trabajo.

Formas de acoso sexual

El acoso sexual en el trabajo tiene muchas formas, como por ejemplo, cuando hay contacto físico o no. Veamos:

  • Físico (que van desde tocar, la agresión sexual y la violación)
  • Verbal (incluyen: insinuaciones no deseadas, sugerencias, comentarios con connotaciones sexuales, chistes o insultos relacionados con el sexo, comentarios gráficos no deseados sobre el cuerpo de una persona hechos en su presencia o dirigidos hacia ellas, consultas inoportunas e inapropiadas sobre la vida sexual de una persona)

¿Cómo abordar el acoso sexual en el trabajo?

Es un problema complejo que debe ser tratado con delicadeza y darle la importancia que requiere. Uno de los principales problemas de este flagelo, es que son muy pocas las personas que se atreven a denunciar a sus agresores, por lo cual es difícil saber cómo abordar un caso de acoso sexual en el trabajo. Sin embargo, estas recomendaciones pueden ayudar:

  • Tómelo con seriedad: Muchas veces, este tipo de abusos es tomado como humor o broma, sin embargo, cuando reciba una denuncia o queja, tómelo con toda la seriedad del caso y abórdelo de inmediato.
  • Reportar: Hágalo de inmediato con las máximas autoridades de la empresa.
  • Prevenir: Si bien es difícil identificar a simple vista un caso de acoso sexual en el trabajo, esté pendiente de ciertas señales que pueden dar las victimas como por ejemplo, bajo rendimiento, absentismo, etc.
  • Busque ayuda profesional: Es importante el apoyo de psicólogos y especialistas para dar todo el apoyo que la víctima necesite con tal de recuperarse.
  • Tome medidas: Asegúrese de tomar las medidas más fuertes contra los acosadores, incluso, aplicando todo el peso de la ley, sentando un precedente para futuros casos.

¿Qué hacer si eres víctima de acoso sexual en el trabajo?

  • Identificar al acosador y hacerle saber que no está cómodo.
  • Si la situación continúa y es frecuente, debe abordar el caso con su departamento de Recursos Humanos.
  • Si la mediación de la empresa no surte efecto, llevar el caso a instancias legales y, de ser posible, anexar pruebas del abuso.

Acoso sexual laboral en Latinoamérica

De acuerdo a datos de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) solo 15 países de américa latina, cuentan con una legislación especial para casos de acoso sexual en los sitios de trabajo.

Es importante resaltar que la OIT (Organización Internacional del Trabajo) afirma que este tipo de abusos no solamente se producen en lugares de trabajo, sino que también se presentan a nivel externo: en gimnasios, en reuniones, en los medios de transporte, incluso, en los hogares donde las perjudicadas son especialmente las empleadas de servicio.

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